Águila Roja

David Janer: “Vivo al día, no quiero volar alto”


Ser un héroe no es una cuestion baladí. Requiere un cuerpo musculado, una dieta severa y, sobre todo, mucho control espiritual. David Janer nos enseña la ‘casa’ de “Águila Roja” y nos explica que el poder de su personaje radica más “en una cuestión de fuerza mental que física”.


En cuanto al actor, cada vez que se libera del disfraz que se colgó hace año y medio, su mayor hazaña es continuar con su vida de ciudadano anónimo en Granollers, Barcelona: “Ya tengo 37 año y no estoy para juegos”. Sin embargo, con sus duelos, saltos y persecuciones se divierten cada jueves más de cinco millones de espectadores. “El exito no puede dominar. Por eso me he vuelto muy escéptico”. Y nos lo creemos.

¿Estar en una ficción que triunfa te hace más fuerte?
Lo que te hace sentir bien es el trabajo, te da fuerza. Y si estás en una serie de éxito, mejor. Te hace más poderoso porque te aseguras la continuiada y hoy en día eso es bastante difícil.


¿En este tiempo, en qué cosas has tenido que esforzarte más?
En intentar que no cambie mi vida. Siempre que termino de grabar vuelvo a Barcelona para desconectar de tanta emoción. Podría acudir con otros actores a estrenos de cine, teatro u otros eventos, la verdad es que cada vez me lo piden más, pero no me gusta y tampoco me obligan. Si no hubiera sido así, no se lo que hubiera hecho…

¿Te ha resultado fácil mantener la forma física para las escenas de acción?
Aunque el esfuerzo físico siempre ha estado muy controlado, también nos hemos llevado muchos golpes, caídas… . De jovencito hice artes marciales y eso me ha ayudado bastante. Lo que más me cuesta es seguir la dieta e ir al gimnasio. No obstante, contamos con un grupo de especialistas magníficos.

Águila Roja tiene un aire místico, pero parece que encaja muy bien con tu carácter.

Sí, es cierto. Doy la sensación de ser un poco espiritual y supongo que esto me sirve a la hora de abordar el papel. Ya tengo 37 años y la vida me ha ido sosegando. De todos modos, también es verdad que soy de carácter nervioso y para intentar controlarlo adopto esa pose más emocional.

Pues aparentas menos edad.
Eso dicen y, a veces, hasta hablan de mí como si fuera un ídolo de adolescentes. Pero no es lo mismo tener 20 año que casi 40. Esta profesión me ha ido moldeando. Me he vuelto más desconfiado, me gusta pisar tierra firme e ir más despacion, relativizar las cosas… Y, ante todo, intento ser una persona humilde.

¿Hay algo que ambiciones?
Nada. Mi meta final es ser mejor actor y lograr un buen trabajo, eso es lo que da energía. Soy muy realista y no pienso que después de Águila Roja me vaya a salir una película en Hollywood. Vivo al día, sólo hago planes a corto plazo. No quiero volar alto porque igual luego, me voy al paro…

¿Por eso sigues tan amarrado a tu tierra, Barcelona?
Sí, de joven tenía sueños desmesurados… Ahora solo aspiro a seguir en activo, el paro siempre está en la recámara. Cuando hice Compañeros todos me decían que iba a triunfar y luego estuve siete meses sin hacer nada. Empecé a trabajar en el Ayuntamiento de Granollers y a estudiar Filosofía. Ahora, ir a la universidad se ha convertido en una afición.

“El decorado es otro personaje”

David Janer nos mostró cada uno de los rincones donde se desarrolla la historia de Águila Roja: “Me los enseñaron el primer día de casting y me dejaron impactado. Esta ambientación nos ayuda a meternos mejor en el papel. El decorado es un personaje más”. La posada, la casa del maestro, la calle principal de la villa… Y hasta el cuarto donde se guarda el vestuario. Ya ha pasado un año y medio desde que empezaron las grabaciones y todo le resulta muy familiar: “La catana del héroe es especial para mí, ya no me separo de ella”.

¿Las críticas te afectan mucho?
No me gusta nada juzgar y por eso respeto todas las opiniones. Pero también depende mucho de dónde vengan. Estoy acostumbrado a que me critiquen desde que iba al colegio, ya ves, fui un mal estudiante y me caía de todo.

¿Cómo recordarás dentro de unos a Águila Roja?
No sé si marcará mi vida. De momento, pienso que he tenido mucha suerte al encontrarme con él. Ha sido una oportunidad buenísima e intento aprovecharla. Y también es bonito pensar que para muchos niños eres su héroe.

Una gran responsabilidad…
Claro, y eso me da cierto temor. Pero, por otro lado, reconozco que me gusta. Todos hemos tenido nuestros héroes cuando éramos niños: el mío fue Indiana Jones y desde entonces forma parte de mi vida.

¿Y no crees que a veces el tuyo es algo sanguinario?
Un poquito sí, pero sólo cuando es necesario. Aunque garantizo que ninguna de las víctima de Águila ha sufrido daño alguno.

¿Por cierto, cuándo dejará tu personaje de sufrir por amor?
El sufrimiento es uno de los condimentos del amor. Paciencia… La pasión terminará por triunfar.

Acabas de rodar la película de la serie. ¿Ha variado mucho el ritmo de trabajo?

Ha sido más intenso porque no había demasiado tiempo para preparar las secuencias y hemos trabajado a marchas forzadas, con mucha presión. Pero ha quedado muy bien.

¿Esa ha sido una nueva hazaña como actor?

Ha sido un trabajo más, yo no distingo entre cine, televisión o teatro. Mientras esté contento con lo que hago, me considero más que sastifecho.

¿En la película, cuál es la misión del superhéroe?
El rey de España, Felipe IV [Xabier Elorriaga] tiene un conflicto con Portugal e Inglaterra y Águila acude en su ayuda. En su camino se cruza con una mujer [Martina Klein] con quien vive aventuras y hasta un romance. El filme no me ha exigido un aprendizaje extra porque todo el equipo venía ya de dos temporadas de la serie, y la falta de tiempo se ha suplido con la gran compenetración que tenemos.

¿Estás dispuesto a seguir todo el tiempo que se necesario en la serie?
Siempre que el público me siga… Pero hay muchos otros factores que determinan la continuación de una serie. Por mi parte, que dure mucho, pero eso sí, manteniendo los mismos niveles de calidad.

¿Qué has aprendido del héroe?

No sólo me ha dado tablas como actor, gracias a él he ganado en seguridad.

En los siguientes capítulos…

Vampiros y langostas siembran el pánico en la villa. Lucrecia (Miryam Gallego) se instalará en su nuevo ‘palacio’: una choza. La boda de Margarita (Inma Cuesta) y Juan (Roberto Álamo) seguirá adelante. Y Gonzalo/Águila, demasiado ocupado en buscar a su familia con la ayuda de Sátur (Javier Gutiérrez), volverá a fijarse en su cuñada cuando esta cuide de un niño… Pero sólo la presencia de una aristócrata, amiga del doctor (Manuela Velasco), hará peligrar la boda… La serie descansará a partir del 4 de noviembre.

La película

El estreno está previsto para marzo de 2011. “No revela nada sobre la serie; es una aventura más”, dice David Janer. En ella, Águila Roja conoce a una atractiva mujer (Martina Klein), que lo vuelve loco. ¿Se morirán de celos Margaria y Lucrecia?

Revista: Teleprograma